El oso de anteojos (Tremarctos ornatus), también conocido como oso andino o ukuku en quechua, es el único oso de Sudamérica. Es endémico de los Andes tropicales, viviendo entre los 200 y 4.750 msnm, hábitat que se extiende desde Venezuela hasta Bolivia. Los machos pesan entre 100 y 200 kg y miden entre 120 y 200 cm de largo, mientras que las hembras son considerablemente más pequeñas, alcanzando entre 35 y 82 kg. Su naturaleza es sumamente esquiva y solitaria y, a diferencia de otros osos, no hiberna; en cambio, pasa su tiempo haciendo uso de sus grandes habilidades como escalador, llegando incluso a construir plataformas en árboles para descansar o almacenar comida. Pese a ser omnívoro, su dieta se basa principalmente en frutas y brotes, recurriendo ocasionalmente a insectos, huevos o pequeños animales. Físicamente, está cubierto casi por completo de un pelaje negro, a excepción de parte de su cara y pecho, donde el pelo es de un tono amarillento que forma una especie de anteojos alrededor de sus ojos: un rasgo distintivo único en cada individuo, similar a una huella dactilar (WCS Perú, s.f., párr. 1-2, 4).