El cóndor andino (Vultur gryphus) figura entre las aves voladoras más imponentes del planeta, alcanzando los 3,2 metros de envergadura y 15 kilogramos de peso. Habita a lo largo de la cordillera de los Andes y sus zonas adyacentes, siendo el emblema nacional del Perú, Chile, Colombia, Ecuador y Bolivia, y un símbolo espiritual de profundo arraigo en las culturas andinas. Es un animal necrófago que usa su extraordinaria visión para detectar cadáveres desde las alturas, cumpliendo un rol ecológico clave al limpiar el entorno de focos infecciosos. Físicamente, presenta un plumaje azabache en casi todo el cuerpo, a excepción de la zona alrededor del cuello, donde las plumas son blancas, y su calva cabeza, que en los machos cuenta con una carúncula: una cresta carnosa en la parte superior (National Geographic España, s.f., párr. 2-4).