El Delfín Rosado (Inia geoffrensis), también conocido como Boto o Bufeo, es el cetáceo de río con el cerebro más desarrollado. Puede ser avistado en los principales afluentes de los ríos Amazonas, Orinoco y Madeira, hábitat el cual se extiende a través de Brasil, Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Perú, donde forma parte de múltiples leyendas y mitos. Los machos alcanzan los 2,5 m de longitud y un peso promedio de 184 kg, mientras que la hembra oscila entre los 150 kg y puede alcanzar hasta 2,9 m. En cuanto a las características físicas, el delfín nace con un color grisáceo, pero con la edad este se empieza a volver rosado. Asimismo, cuenta con una frente prominente, ojos pequeños, un hocico alargado con más de 100 dientes y una aleta dorsal mucho más plana y alargada que la del resto de delfines. Por último, su cabeza, la cual posee en la parte superior un espiráculo capaz de expulsar potentes chorros de agua, tiene una movilidad de hasta 180 grados gracias a sus vértebras cervicales libres. Por otro lado, el delfín rosado, pese a su gran capacidad de comunicación e interacción social, pasa la mayoría del tiempo patrullando la vegetación del fondo río en busca de su comida, los peces, llegando a recorrer 30 kilómetros al día (Blog Perú, s.f., párr. 1-7).